Vodevil del desparpajo
Que ante el brusco telón del fracaso
Se regocija del público
Vello púbico bajo las manos
Que el tigre blanco del deseo
Arranca sin preambulos
Y deambular por las aceras
Errante; borracho de frustración
Y andando sin estar nunca cerca
¿Cerca de qué? preguntan
Cerca de lo hermoso y lo justo
Lejos de miradas adustas
Barajando las cartas de amor no escritas
Que se tatuan en la pared del alma
Con agujas imprevistas
Tinta defectuosa y azul
Que chapotea en el fango viscoso
Y se traga toda luz
Así, desamparada y rota
La magia de la ilusión, quebrada
Busca entre el follaje a su hermana
Y no se da cuenta, desgraciada
De que ha acabado en escena
Exhibiendo su bondad desollada
Y bajo plumas esconde sus pechos
Con sus pezones, agujas de heroína
Tratando de emborronar los hechos
Mientras juega a no darse cuenta
De que no anhelan su cara
Sólo le miran las piernas
Y su número no acaba
Como bosques infinitos
O variedad de sinsentidos...
Mostrando entradas con la etiqueta desconfianza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desconfianza. Mostrar todas las entradas
martes, 13 de septiembre de 2011
sábado, 15 de enero de 2011
Si no existen los medios.
¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo
seguirá llorándome viva el alma
cada amarga y solitaria madrugada
lejos del alivio del alba?
¿Hasta cuándo seguiré aguantando
firme en mi débil coartada fija
La mirada aún más fija
De unos ojos siempre llorando?
¿Hasta cuándo sentiré en mi ser
Esa puta inconsistencia terrenal
Y ese sentimiento de que el corazón
Pronto, casi ya, se me va a fugar?
No, no existe cura para este mal
Ni calmante, ni un solo remedio
Porque mi mal es qué importa el fin
Si no existen los medios.
seguirá llorándome viva el alma
cada amarga y solitaria madrugada
lejos del alivio del alba?
¿Hasta cuándo seguiré aguantando
firme en mi débil coartada fija
La mirada aún más fija
De unos ojos siempre llorando?
¿Hasta cuándo sentiré en mi ser
Esa puta inconsistencia terrenal
Y ese sentimiento de que el corazón
Pronto, casi ya, se me va a fugar?
No, no existe cura para este mal
Ni calmante, ni un solo remedio
Porque mi mal es qué importa el fin
Si no existen los medios.
martes, 28 de diciembre de 2010
Un chupito de cianuro.
Jamás la amargura supo tan mal
La mentira se sirve en un frasco de cristal
Para que la veas bien, ¿sabes? Te traicionarán
Ahora mi vida es un triste y lúgubre bar
La fiesta acabó; los amantes escampan
Ante el frío diciembre sólo alcohol me levanta
Los cigarros ayudan, aunque sólo a calmar
Mi parte de depresión, a la otra me invitarán
Entre pecho y espalda sólo tengo cristal
Que por todos lados me abrasa al quebrar
Cada centímetro puro de algo que de arreglar
Costará mucho más tiempo que dinero a pagar…
Me dejo caer en la barra, y sobre ella
Mi voz ahogada en llanto suplica:
Un chupito de cianuro, por favor
Sal y limón por si pica…
Miro el reloj que replica que todo sigue
Y le odio porque no le puedo contestar
Porque diga lo que diga en respuesta al tic
Él me hará callar con su sencillo tac
En un instante se rompe todo aquello
Que te hizo mejorar como persona
Yo sólo me curo;
Es el tiempo el que perdona…
Ya no me quedan ganas de nada
Gimo al camarero que me escucha mientras trabaja
Ya no me queda confianza
Ni en mi misma, ni en ninguno que a mi lado estaba…
Romperse sería lo correcto, pero en fin
Por dentro ya estoy rota, nunca me va a servir
Ser fiel a uno mismo, traicionar a los demás
No juegan en el mismo equipo, nunca lo hará
Pero así me siento yo; como un filo tronchado
Que sin ser culpa suya de ser frágil ha cortado
Y la sangre me salpica; esta mierda se me aplica
Yo también soy culpable; culpable de mí misma
Lúgubre se extiende mi acidez por las paredes
Me enciendo un cigarro, quiero morir fumando
A ver si por casualidad en un viaje entre vasos
Me saluda la Parca. No quiero seguir fallando…
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)