viernes, 22 de abril de 2011

Sedes.

Eterno retorno apodó
El filósofo poeta
La cruel saeta
Ensartada en mi corazón

Porque volvió en el momento
¿oportuno? ¿equivocado?
A resucitar presto
Un amor en coma y sedado

Y me haré marxista, tal vez
Pero no común sino humorista
Y cambiaré mis principios por otros
Carroñera oportunista

¿Qué te contaría yo
Que no te cuenten ya
miradas furtivas cuando no miras
y las palabras sin hablar?

Qué color tiene tu alma
Y qué pasión la de tu olor
Se me distrae la vida entera
Casi me olvido de mi sino

Me vuelvo obsesiva y psicótica
Y te sigo con pasión
Con el hambre del sediento
Y con sedes de tu amor...

miércoles, 20 de abril de 2011

Eucaristía del santo vicio.

Se aleja de mi mente poco a poco
Cada norma de moral del hombre honroso
Que con su impecable modal glorioso
Mira con envidia al ser indecoroso

Y en ese estado alienado
Enajenado y demente
Me encuentro ahora mismo
Con deseo entre los dientes

Me espera un paso malicioso
Alejado de bonanza
Pero mantiene mi espíritu ocupado
Un corazón sin pena ni alabanza

Morder la eucaristía del santo vicio
En forma de labios prohibidos con razón
Y esperar con avaricia el goteo de ese vino
Que irá a emborrachar directamente al corazón

Un paso satánico donde Lilith, lujuriosa
Desnuda yace tentando a Adán a su lecho
Y Eva, confusa, pasea por Edén
Mientras su hombre pasea su lengua por otro pecho

Eucaristía del santo vicio, que fue
No la cena de Cristo pintada por Leonardo
Fue la noche de pasión con Magdalena
Que le cambió de profeta a bardo

Y esa es la que yo proclamo, ¡dionisiaca nueva!
Que vuelva el vicio y el vino, ¡que vuelva, que vuelva!
Que venga sangre nueva a beberse el corazón
Y un pecado compartido que no entiende la razón

Hay pasos para la agonía y pasos para el perdón
En Semana Santa se elogian los dolores y el horror
Y no hay paso para el vicio, ni la lascivia alocada
Ese paso se toma en eucaristía privada...

lunes, 18 de abril de 2011

La vencida.

(Colgado tarde, pero aquí está).

Amo la causa; la amo
El día que todos la amen como yo
Se amarán todas las gentes
Que amarán la tricolor.

Sólo tú, bandera lila
Sólo tu, ausencia de rey
Sólo tú, tu sola presencia
Sólo tú, justicia de ley

Sólo tú, lo del pueblo
Lo social y democrático
Lo rojo y antimonárquico
Sólo tú, tanto revuelo

Algún día las calles se abrirán
Como en el treinta y uno glorioso
A agitar tu provenir honroso
De éxtasis social

Y ese día yo encabezaré
Con tantos otros, marcha festiva
Y con el alma buen altiva
Dionisiaca de progreso haré

Festejaré tu llegada a grito de
"¡República, bienvenida!"
Y esta vez, quédate, bella mía
Que a la tercera va la vencida.

domingo, 17 de abril de 2011

Hocico inquieto.

Bajo mis zarpas devoré
Kilómetros en vaso de tubo
Y ni la hierba ni el cansancio
A mi cerebro detuvo

Y por mucho cuerpo sensual
Que entre melenas y rastas
Y banderas republicanas
Comí con mil miradas

Cuando me tumbaba encima
Del sillón mirando estrellas
Solamente recordaba
Tus caricias, tan bellas...

Y mi corazón te busca
Como sabueso rastreador
Con el hocico inquieto
Siguiendo tu aroma embriagador

Pero no encuentro tu rastro
Entre los olores de la muerte
Y ni azar ni azahar
Me harán desconfiar de la suerte

Pero pienso en ti todo el día
Y creo que te quiero tanto
Porque tu boca grita
Con fervor "¡Rebeldía!"

domingo, 10 de abril de 2011

El trébol.

Creció entre hierbajos casuales
Enverdecido brote de la suerte
Y con su susurro de esmeralda
Alejó de mí el hedor a muerte

En la ciudad de los puentes hallé
Conversación literaria
Gente nueva e inteligente
Y una calor temeraria

Mis pies se comían kilómetros
El perro de Picasso me mira
Y el reloj podría haberse muerto
Pero esta vez de alegría

Y cuando la mirada errante
Se posó milagrosa sobre el trébol
Me pareció que la plantita
Enrojecía de placentero arrebol

Y cuando el transporte se comió
Mi presencia entre montañas
Pareció dejar atrás
Pesadumbres y migrañas

Y ahora que el Poeta guarda en sí
El pequeño trébol tímido
No aparece en mi presente
Nada digno de ser temido…

lunes, 4 de abril de 2011

Se le enfría el café en la taza.

Cae con la suavidad de un velo
La cálida luz adormecida del sol
Desde el añil del cielo

Con ojos de sospecha, busca
En derredor espalda adusta
Mientras el tiempo la abruma

¿Qué puedo decir de ella?
Se le enfría el café en la taza
Mientras espera

Su ética la estrangula
Su deseo la enerva
La situación la tumba

La imaginación la gana
La narcotiza la esperanza
La incertidumbre la abruma...