domingo, 23 de enero de 2011

Me liberé.

Una mañana cualquiera, porque podría ser cualquiera
Me liberé de tus ojos, y de los besos que ya no me dejas

Una mañana miré tu faz, y ya no sentí nada
Ni un rastro de la paz que antes me inspirabas

Fue una mañana que se perdería en el calendario
Pero que yo marcaría para siempre, porque sería única

Porque sería el día en que las nubes del pesar se alzarían
Y yo sería una maga de birlibirloque que se deshace de la túnica

Las cadenas de dependencia se alzaron una mañana de otoño
Como las hojas que caen de un árbol con su susurro de oro

Y yo estuve sola, muy sola, solísima, más que nunca
Pero libre para alzar el vuelo sin girarme a buscar tus ojos en mi nuca

Así es: ser libre, ser sola, estar perdida, buscar caminos, ser yo
Por doloroso que sea, por todos los matices y las pérdidas y el horror

Y no será agradable, pero será mío, entera y eternamente mío
Y será ser una aventura, un periplo, salvaje caudal de un río

El velo del mundo se ha alzado para mí como un telón
Y ahora abro los ojos, al fin veo la vida, su brillo y su color

No hay anillo de los Nibelungos alrededor del dedo corazón
Ni lírica épica de hazañas de heroínas que viven y se mueren por amor

Sólo quedo yo, sólo quedo yo… En el todo fluye todo influye
Y sólo quedo yo

En la caverna ya no hay sombras, ni Super Hombre ni rencor
Sólo quedo yo, sólo quedo yo…

sábado, 15 de enero de 2011

Si no existen los medios.

¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo
seguirá llorándome viva el alma
cada amarga y solitaria madrugada
lejos del alivio del alba?

¿Hasta cuándo seguiré aguantando
firme en mi débil coartada fija
La mirada aún más fija
De unos ojos siempre llorando?

¿Hasta cuándo sentiré en mi ser
Esa puta inconsistencia terrenal
Y ese sentimiento de que el corazón
Pronto, casi ya, se me va a fugar?

No, no existe cura para este mal
Ni calmante, ni un solo remedio
Porque mi mal es qué importa el fin
Si no existen los medios.

martes, 11 de enero de 2011

Veneno.

Tengo el alma rota de tristeza
Tengo el pensamiento amargo
Tengo una jaqueca continua en la cabeza
Tengo los ojos ciegos y llorando

Tengo los dedos tiesos de amargura
Tengo las manos calientes de buscarte
Tengo el cerebro cocido de tristura
Y ninguna buena razón para esperarte

Tengo el alma encogida de angustia
Y los ojos preñados de ensueño
Tengo las uñas arrancadas de aprensión
Y los labios abrasados de beberme tu veneno

Tengo el pelo rubio arrancado a manojos
¡Con lo bonito que siempre te pareció!
Del color del horror se me tiñeron los ojos
Y en mis mejillas mortecinas, ni una brizna de color

Tengo los sueños marchitos como flores cortadas
Tengo el aliento tan débil que el cristal no empaña
Tengo la sangre desteñida, lánguido tono azul
Y en mi alma suena tímido el bajo de un blues

Tengo tibias las heridas, maltrecho el corazón
La esperanza está bailando al borde del Grand Canyon
Si se cae no notaré su partida de esta Tierra
Porque seguiré sintiéndome igual de hundida en la mierda

Los sueños están encharcados de situaciones que no son
Y se me rompe hasta el aliento, se me parte el corazón
Están vacías las fuerzas, rebosa el agotamiento
De seguir abrasando mis labios al beberme tu veneno

Porque sigo abrasando mis labios al beberme tu veneno…

lunes, 3 de enero de 2011

Supina importancia.

Hubo un brillo en el cielo nocturno
O tal vez fue la luz que juega con tu pupila
Pero de pronto la niebla se despejó de mi mente
Cuando tus besos se posaron sobre esta boca mía

Yo sólo quería alejar la tristeza
Y encontre en tus besos un billete de ida
Fuera del aburrimiento y de la pena
¡Cuántas vueltas me daba la cabeza!

Quiero sentir tus manos en mi piel desnuda
Quiero sentirme sólo un rato toda tuya
Quiero sentir necesidad, vivir en la ignorancia
Quiero vivir contigo un momento de supina importancia.

Yo no sé que quieres, yo no sé que piensas
Solo sé que eres emoción, todo me da vueltas
Yo no sé que es lo que buscas de mi alma
Pero eres para mí lo contrario a la calma...

Eres la tempestad que se busca en cada barra
En el rizo del humillo del cigarro en mi mano
Eres un amor de biblioteca, sección amarga
Eres el sabor de la pasión del verano

Pero en cualquier caso, yo me entrego
Ya no tengo miedo, nunca tengo miedo
Estaré contigo mientras así lo quieras
Eso quiero; eso es lo que quiero...

martes, 28 de diciembre de 2010

Un chupito de cianuro.

Jamás la amargura supo tan mal
La mentira se sirve en un frasco de cristal
Para que la veas bien, ¿sabes? Te traicionarán
Ahora mi vida es un triste y lúgubre bar

La fiesta acabó; los amantes escampan
Ante el frío diciembre sólo alcohol me levanta
Los cigarros ayudan, aunque sólo a calmar
Mi parte de depresión, a la otra me invitarán

Entre pecho y espalda sólo tengo cristal
Que por todos lados me abrasa al quebrar
Cada centímetro puro de algo que de arreglar
Costará mucho más tiempo que dinero a pagar…

Me dejo caer en la barra, y sobre ella
Mi voz ahogada en llanto suplica:
Un chupito de cianuro, por favor
Sal y limón por si pica…

Miro el reloj que replica que todo sigue
Y le odio porque no le puedo contestar
Porque diga lo que diga en respuesta al tic
Él me hará callar con su sencillo tac

En un instante se rompe todo aquello
Que te hizo mejorar como persona
Yo sólo me curo;
Es el tiempo el que perdona…

Ya no me quedan ganas de nada
Gimo al camarero que me escucha mientras trabaja
Ya no me queda confianza
Ni en mi misma, ni en ninguno que a mi lado estaba…

Romperse sería lo correcto, pero en fin
Por dentro ya estoy rota, nunca me va a servir
Ser fiel a uno mismo, traicionar a los demás
No juegan en el mismo equipo, nunca lo hará

Pero así me siento yo; como un filo tronchado
Que sin ser culpa suya de ser frágil ha cortado
Y la sangre me salpica; esta mierda se me aplica
Yo también soy culpable; culpable de mí misma

Lúgubre se extiende mi acidez por las paredes
Me enciendo un cigarro, quiero morir fumando
A ver si por casualidad en un viaje entre vasos
Me saluda la Parca. No quiero seguir fallando…

lunes, 27 de diciembre de 2010

Nunca lo sabrá.

Hoy he vuelto haciendo eses
Apenas reconocí mi casa
Cunas viejas de marqueses
La moral, apolillada

Entre sus besos perdí noción
De tiempo y temperatura
Y solamente fui consciente
De su mano por mi cintura

De sus labios por mi cuello
Y de su aliento en mi oído
Cuando gemía mi nombre
El calor me ha estremecido

Y meciéndome en la ilusión
De que esta noche nunca acaba
Ahuyento principios bellos
Que me cantan en la cama:

Él nunca lo sabrá
Lo mucho que yo le quiero
Y debido a su importancia
Él siempre será el primero

Pero él nunca sabrá
Cuanto al verlo yo me muero
Porque me conformaré con las migas
Soy su deseo y soy su amiga…

Tras las lágrimas perdidas,
ya no he vuelto a llorar
Ni me arrepiento, porque nunca
Las voy a recuperar

Pero sólo está en mi mente
Vivir el presente
Pan para hoy, hambre mañana
Ya improvisaré alguna suerte

Y si me alcanza la muerte
Traidora por la espalda
Me llevará sonriente
Y con placer en el alma

Porque él nunca sabrá
Lo que provoca en mi mente
Y por eso libre será
De acercarse a mí si quiere.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Más brazos que Kali.

El ser humano, siempre
Temeroso de lo que no conoce
Se pregunta dónde el infierno yace
Dónde se encuentra el pozo del hombre

Yo responderé a esa pregunta
Si quieres ser Dante, yo seré tu guía
Pues no hay quien conozca mejor
Los recovecos de este alma mía

Este mejunje pasional
Que Deseo cuece sempiterno
Y como efigie que es de perdición
No hallará descanso eterno

El egoísmo, la pasión
Hacen que sienta en el pecho
Besos de otras, injusta traición
Y la sensación de tocar techo

¡Los celos! Ah, ¡los celos!
Serpientes en el cabello de Gorgona
Lo que nace como flor en un alma
Acaba como vómito en otra

Aunque, ¿cómo no desearte
Como único trofeo terrenal
Si te recuerdo tierno y novel
Y a la vez intuitivo y pasional?

¿Cómo no soñar contigo?
¿Cómo no vas a ser mi amuleto?
¡Cuéntame cómo lo hago!
Quiero saber el secreto

En mi cama te imagino
Como Gala imaginada por Dalí
Tienes más bocas que Cerbero
Y muchos más brazos que Kali

Así que, nada de subterráneos angostos
O de pasajes a un sombrío confín
Os confío, mortales, mi horrible secreto
El infierno está en mí